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by APFerrer

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Gestión de procesos: Inteligencia artificial en la empresa

Gestión de procesos: La casa de las IA voladoras

La frase que más se dice en un contexto casual empresarial es: Yo uso ChatGPT para todo, me responde email, me hace los reportes cruzados, ¡me da hasta el plan de comidas!

Siento amargarte el día pero eso… tiene los días contados. Que, oye, lo mismo son 10 días que son 1000, todo va a depender de lo que se interese tu empresa con respecto a la inteligencia artificial.

Si desconfías de mi palabra, puedes preguntarle a ChatGPT, a ver que te dice sobre esto…

Estamos en un momento muy alucinante, de la noche a la mañana la inteligencia artificial generativa se posó con la ligereza de un elefante de 400kg sobre un suelo de madera de pino… y, francamente, no estábamos preparados, pero es que ahora mismo tampoco lo estamos.

¡Pero si yo sé usar ChatGPT como el mejor!

Ya… ¿Eso te lo ha dicho un muchacho en LinkedIn con un sistema de automatización que hace que publiques 100 posts en Instagram? ¿O el que te habla de los canales automatizados de Youtube? Ah no, espera, el que te ha dicho que puedes recibir emails y responderlos sin siquiera abrir tu bandeja de entrada… ¡claro!, seguro que ha sido ese…

Vale, siéntate… Que esto va a doler… No usas bien la inteligencia artificial generativa. Sé que no me crees, pero con respecto a la IA, tu eres el cuñado.

¡Cuñado serás tu!

Pues si, en muchos aspectos, pero en este en concreto… no. Te tengo cariño, así que voy a darte unas pautas para que dejes de hablar de más con la IA y dejes de creer todo lo que te cuentan esos muchachos que tienen «flujos de trabajo ganadores» (pero se ganan la vida vendiéndote dicho flujo en lugar de rentabilizarlo…)

Cosas de las que NO te puedes fiar

1. «Automatizo todo en dos clics, y te despreocupas»

Eso es como que te digan que vayas un día al año a trabajar y cobres todos los meses. (Que idea tan bonita…) Todos sabemos que eso es imposible. Pero, ¡ah! Si es posible tenerlo todo automatizado, en dos días y que te cobren 50 euros… Claro que sí, guapi…

Automatizar todo con dos clics es como echar gasolina a un coche sin motor: da igual que sea un Ferrari, no tiene motor, no vas a llegar a ningún sitio. Montar algo que funcione de verdad lleva tiempo y un mínimo de ajuste. Si lo haces deprisa y sin un plan, lo más probable es que acabes dedicando más tiempo y esfuerzo en arreglar las cosas que se rompen, en lugar de ahorrártelo.

En la vida real: La automatización necesita planificación. Eso de tenerlo todo listo en dos clics es como comprar una mesa de IKEA y pensar que la montas en cinco minutos: al final, te falta un tornillo, terminas con la mesa coja y seis días después le robas a tu abuela una mesilla porque no hay Dios que monte la mesa…

2. «Te hago un bot personalizado en una semana, ¡listo para rodar!»

Sí, y en el tiempo que sobra, te trae el desayuno a la cama. Cualquiera que te prometa un bot personalizado en una semana está vendiéndote una historia para no dormir. La traducción de esto es: Voy a usar la api de GPT (o de Llama, Hugginface o Claude), para que tengas un chatbot que responda preguntas genéricas. Pero no le hagas preguntas concretas, porque lo mismo acaba hablando del tiempo que hacer en Pekín.

Lo que suelen entregarte en una semana es un bot que, sí, puede responder «hola» y «adiós», pero cuando te pida un cliente algo más complicado, va a entrar en modo «error 404» y te va a dejar tirado. Y lo peor es que después vas a estar explicándole a los clientes que «el bot no ha entendido bien», porque no está bien entrenado.

Realidad: Un bot que valga la pena necesita tiempo para adaptarse a los procesos de tu empresa, entrenamiento con tus datos y pruebas. Lo que te montan en una semana es solo una plantilla que te va a hacer gastar más tiempo en repararla que en implementarla.

3. «Crea un canal de YouTube automatizado y siéntate a ver crecer tus ingresos»

Por supuesto, y luego entras en Reddit y copias alguna historia de miedo, conviertes el texto en voz y le pones imágenes de Minecraft. La gente trabaja porqué quiere y el que no es rico, es porqué no sabe copiar y pegar… Te venden la idea de que con un par de automatizaciones, tu canal va a generar contenido sin esfuerzo y se llenará de suscriptores. Pero la verdad es que el contenido sin alma no va a ningún sitio. Automatizar un canal sin una estrategia detrás es como lanzar vídeos al vacío y esperar que alguien los encuentre por casualidad.

Además, aunque publiques vídeos a montones, si no son interesantes o no están conectados con lo que busca tu audiencia, da igual cuántos tengas. Spoiler: No vas a ver ni un euro.

4. «Calendario de publicaciones de redes sociales alimentado por IA»

«¡Deja que la IA te programe todas las publicaciones! No tienes que hacer nada, la máquina se encarga…» ¿Te suena? Sí, muy cómodo. Lo que no te dicen es que llenar tus redes sociales de publicaciones automáticas puede acabar haciéndote parecer un robot aburrido.

La IA puede ayudarte a generar ideas o automatizar la programación, pero si no metes contenido pensado para tu audiencia, va a parecer que hablas al vacío. La IA no sabe lo que está pasando en el mundo real, ni qué necesita tu comunidad en cada momento, así que lo que publicas puede no tener sentido y acabar siendo irrelevante.

5. «Flujos de Zapier/Make para que tú solo vayas a la oficina a tomar café»

¿No te has enterado? Lo hacen todo por ti. Te dicen que vas a poder automatizar tareas tan bien que tu único trabajo será ir a la oficina para tomar café. Pues cuidado, porque aunque estas herramientas son geniales para muchas cosas, pensar que te van a sustituir por completo es como creer que la cama se hace sola…

Automatizar flujos puede ahorrarte tiempo, sí, pero necesitas estar pendiente y revisar que todo funcione como debe. Un error en un flujo puede terminar enviando correos equivocados, duplicando tareas o incluso dejando cosas importantes sin hacer. Y entonces, adivina qué: vas a tener que ponerte a trabajar más de lo que esperabas.

Ahora hablemos de la seguridad

Esto ya no es una cuestión de comodidad o de cuántos clics puedes ahorrarte. Aquí estamos hablando de lo serio: la seguridad de los datos. Porque sí, automatizar y usar IA es maravilloso hasta que te das cuenta de que toda la información que manejas está más expuesta que un coche sin puertas.

1. Usar IA pública sin saber dónde van tus datos

Cuando confías en IA pública, como ChatGPT o cualquier otro sistema abierto, lo que haces es entregar tus datos a una plataforma que puede o no, manejarlos de la forma más segura posible. Nadie te garantiza al 100% qué pasa con la información que introduces. Puede que se utilice para entrenar la IA, para mejorar el servicio o para cualquier otro fin. Si no tienes claro cómo se gestionan los datos que metes, tienes un problema.

Y si hablamos de datos sensibles, ya no es solo un problema, sino un riesgo enorme. Datos de clientes, números de ventas, estrategias internas… todo eso puede estar siendo procesado sin las medidas adecuadas.

2. Cumplir con las normativas

En Europa, el RGPD no es una opción, es una obligación. Si estás manejando datos personales o confidenciales sin cumplir con esta normativa, la multa no tardará en llegar. Usar una IA sin saber si cumple con el RGPD puede costarte caro. Y te aviso, no hay excusas si tus datos se ven comprometidos. La ley es clara: eres responsable de lo que haces con la información que manejes.

Por tanto, antes de automatizar todo como si nada, deberías preguntarte: ¿cumple la IA con la protección de datos? ¿Dónde están mis datos? ¿Qué garantías tengo de que no están siendo almacenados de manera insegura?

3. ¡Cuidado con los bots!

Sí, esos bots que te dicen que te montan en una semana o los flujos automatizados que prometen ser tus nuevos asistentes personales. ¿Están protegidos contra ciberataques? ¿Quién te asegura que no pueden ser hackeados o que tus interacciones con clientes no van a terminar en manos de terceros?

Los bots que manejan datos sensibles o interactúan con clientes son objetivos fáciles para los atacantes si no están bien configurados. Y lo peor es que ni siquiera te darás cuenta hasta que sea demasiado tarde. Una mala implementación de seguridad en un bot puede exponer a tu empresa a robos de datos, y ahí ya no hay automatización que te salve.

4. Las soluciones milagro no incluyen seguridad

¿Te acuerdas de esos flujos de trabajo mágicos que te aseguran que puedes olvidarte de todo? Pues resulta que la seguridad no suele estar incluida en ese pack. Claro, te automatizan procesos, te ahorran tiempo… pero la mayoría no se preocupa de cómo proteger tu información mientras tanto. ¿Qué pasa si en medio de todo eso se filtran datos de tus clientes? ¿Quién se hace cargo?

Al final, vas a tener que preocuparte por la seguridad, porque nadie lo va a hacer por ti. Y no hablamos de instalar un antivirus, hablamos de tener una estrategia completa para proteger tus flujos de trabajo automatizados y asegurarte de que todo está bajo control.

No todo es automatizable

Es tentador pensar que, con suficiente tecnología, podemos automatizar cualquier aspecto de una empresa y que el mundo funcionará por sí solo mientras nos tomamos un café. Pero no es así. Hay aspectos de un negocio que simplemente no pueden (y no deben) ser delegados a una máquina.

1. La creatividad sigue siendo humana

Por mucho que la IA y los sistemas de automatización sean impresionantes, la creatividad sigue siendo un terreno en el que las máquinas no han logrado superar al ser humano. Sí, la IA puede generar ideas y contenido a partir de datos, pero crear una campaña de marketing que conecte emocionalmente con tu audiencia o diseñar un producto que capture la esencia de tu marca, requiere de algo más que algoritmos.

Lo mismo ocurre con la toma de decisiones. Las máquinas pueden ayudarte a analizar datos y predecir tendencias, pero al final, las decisiones importantes siguen dependiendo del contexto y de la visión humana.

2. Atención al cliente de verdad

Aunque los bots y los sistemas de atención automatizada han mejorado mucho, nada puede reemplazar la empatía de una persona cuando un cliente está enfadado, confundido o necesita una solución personalizada. No puedes automatizar la empatía ni la capacidad de gestionar una situación emocional con un cliente complicado. Los bots pueden resolver problemas básicos, pero cuando las cosas se complican, necesitas a alguien que entienda y sepa responder de manera humana y eficaz.

3. La gestión del equipo

Llevar un equipo adelante no es solo asignar tareas y asegurarte de que se cumplan. Los procesos humanos que conllevan la motivación, la comunicación y la creación de un ambiente de trabajo positivo no pueden ser manejados por IA. Un buen líder sabe cuándo hablar con sus empleados, cómo manejar conflictos y cómo generar una cultura empresarial que realmente funcione. Los algoritmos pueden analizar la productividad, pero no pueden manejar la complejidad de las relaciones humanas en un entorno laboral.

4. Negociaciones y relaciones empresariales

Puedes automatizar muchos aspectos de la relación con los clientes, pero cuando se trata de negociar o cerrar tratos importantes, necesitas el toque humano. La IA no puede leer entre líneas o interpretar los intereses ocultos en una negociación. Y más importante aún, no puede construir relaciones a largo plazo basadas en confianza. Las relaciones empresariales requieren interacción humana; conocer a las personas, crear vínculos, y entender más allá de lo que está en un contrato.

5. La gestión de la reputación

El control de la reputación de una empresa es algo que va más allá de las herramientas de monitorización automática. Las alertas automáticas pueden decirte cuándo alguien menciona tu marca, pero ¿cómo gestionas una crisis de reputación? En situaciones delicadas, necesitas tomar decisiones que tengan en cuenta el contexto social y emocional, y eso no es algo que puedas automatizar. Saber cuándo intervenir, qué tono usar y cómo resolver problemas que puedan afectar la imagen de tu empresa sigue siendo una tarea humana.

Manos a la obra: Inteligencia artificial para Dummies inteligentes

Ahora que ya sabes que no todo es tan fácil como te lo cuentan, vamos a ver cómo puedes usar la IA de forma realista y efectiva (sí, efectiva esta vez), sin creer en soluciones mágicas. No te preocupes, no hace falta que seas un ingeniero informático ni que te aprendas todos los términos técnicos. Aquí van los pasos que necesitas para usar IA de verdad, pero con cabeza.

1. Automatiza tareas repetitivas, no el corazón de tu negocio

Comienza por lo básico: automatiza lo aburrido, lo que haces una y otra vez y no requiere toma de decisiones complejas. Aquí tienes ejemplos concretos y herramientas útiles:

  • Respuestas automáticas para correos frecuentes: Usa herramientas como Zapier o Make para programar respuestas a correos que recibes habitualmente. Esto no implica que la IA responda a todo, pero puedes automatizar respuestas rápidas como confirmaciones de pedidos, recibos de documentos o respuestas a preguntas frecuentes.
    • Herramienta recomendada: Gmail + Zapier. Con Zapier, puedes crear un flujo donde los correos con ciertas palabras clave disparan respuestas automáticas. Ideal para el manejo básico del día a día.
  • Programación de redes sociales: No programes publicaciones en Instagram solo por rellenar, pero sí automatiza el momento de la publicación. Usa Buffer o Hootsuite para que tus publicaciones se publiquen de manera automática cuando más engagement tienen. Lo importante aquí es que el contenido lo crees tú, pero dejas que la IA se encargue del momento perfecto para lanzarlo.
    • Herramienta recomendada: Buffer. Puedes programar contenido creado por tu equipo, mientras la IA te sugiere cuándo es mejor publicarlo.

2. Bots de atención al cliente: Empieza con lo básico y escala

No necesitas un bot que sea capaz de llevar una conversación profunda o resolver todo tipo de problemas. Lo más realista es comenzar con bots que resuelvan las preguntas más comunes y te ahorren tiempo, dejando el trabajo difícil a los humanos.

  • Bot para preguntas frecuentes (FAQ): Implementa un bot que se encargue de contestar las dudas más repetidas: horarios de apertura, precios, ubicaciones, etc. Puedes usar Tidio o Intercom para configurarlo rápidamente. Estas herramientas ya tienen modelos de IA entrenados que puedes adaptar sin mucho esfuerzo.
    • Herramienta recomendada: Tidio. Fácil de configurar, este bot puede responder a preguntas repetitivas y derivar a un agente humano cuando no sabe la respuesta.

3. Usa IA para análisis de datos, no para tomar decisiones

La IA es buenísima para ayudarte a procesar grandes cantidades de datos, pero no le dejes tomar las decisiones importantes. Usa la IA para encontrar patrones o hacer predicciones rápidas, y luego toma tú las decisiones basadas en esos análisis.

  • Análisis de tendencias y ventas: Herramientas como Google Analytics y Looker Studio te permiten obtener insights detallados sobre el comportamiento de tus clientes. Con sus capacidades de machine learning, pueden detectar patrones que se te escapan a simple vista.
    • Herramienta recomendada: Google Analytics y Looker Studio. Estas herramientas, combinadas, te proporcionan una visión de conjunto para entender cómo interactúan los usuarios con tu web, y te ayudan a ajustar tu estrategia de marketing en tiempo real.

4. Implementa IA en la gestión documental

Las herramientas de IA también pueden ayudarte a clasificar, organizar y buscar información dentro de miles de documentos sin que tengas que hacerlo manualmente. Esto es perfecto para empresas que manejan muchos archivos y necesitan una manera rápida de encontrar datos.

  • Organización automática de documentos: Usar herramientas como DocuWare o M-Files te permite organizar y clasificar automáticamente documentos digitales, incluso aplicar etiquetas basadas en el contenido.
    • Herramienta recomendada: M-Files. Es fácil de integrar y permite organizar automáticamente archivos basados en criterios que tú mismo configuras, ahorrándote horas de búsqueda manual.

5. Mantén siempre un control humano sobre la IA

No dejes que la IA gestione cosas que requieren juicio humano. Sí, puedes automatizar partes del proceso, pero deja siempre la parte final a alguien de tu equipo. Esto aplica para todo: desde atención al cliente hasta decisiones importantes en la estrategia de ventas.

  • Flujos de trabajo semi-automatizados: Herramientas como Trello o Asana pueden ayudarte a automatizar la asignación de tareas, pero es importante que un gestor humano supervise el trabajo. La IA te puede sugerir prioridades, pero la decisión final la debe tomar alguien que entienda el contexto completo.
    • Herramienta recomendada: Asana. Puedes integrar herramientas de automatización para que las tareas rutinarias se gestionen solas, pero siempre con la revisión final de una persona.

Pautas para tener una IA privada, propia y sin problemas de seguridad

Si ya estás convencido de que tener tu propia IA privada es lo mejor para tu empresa y quieres evitar problemas de seguridad, aquí te dejo unas pautas clave para desarrollar una IA propia y segura, sin depender de terceros ni comprometer tus datos.

1. Elige un modelo de IA abierto, pero no público

Para tener una IA privada, puedes optar por modelos de IA abiertos, que no son lo mismo que IA pública como ChatGPT. Existen muchos modelos entrenados que puedes descargar y ejecutar en tus propios servidores sin exponer tus datos a terceros. Algunos de los modelos más conocidos son:

  • GPT-Neo o GPT-J: Son versiones de código abierto que puedes implementar en tus propios sistemas sin depender de OpenAI o plataformas públicas. Te permiten tener el control completo sobre los datos que utilizas y no requieren que envíes ninguna información a servidores externos.
  • Herramienta recomendada: EleutherAI’s GPT-Neo. Puedes alojarlo en tu infraestructura y adaptarlo a tus necesidades.

2. Asegúrate de tener infraestructura adecuada

Implementar una IA privada requiere que tengas la infraestructura adecuada. Esto implica que necesitas servidores con capacidad suficiente para manejar tanto el entrenamiento del modelo (si vas a entrenarlo tú) como las predicciones en tiempo real. Considera que los modelos de IA, especialmente los de procesamiento de lenguaje natural, requieren un potente hardware.

Opciones de infraestructura incluyen:

  • Servidores locales: Si tienes los recursos, puedes implementar la IA en servidores locales que gestionas tú mismo, manteniendo todo bajo control.
  • Nubes privadas: Si no quieres mantener hardware físico, puedes usar nubes privadas con estrictas medidas de seguridad, como AWS, Google Cloud, o Azure, asegurando que todo esté alojado de forma segura.

3. Cumple con las normativas de seguridad y privacidad

Para que tu IA sea segura, necesitas cumplir con las normativas de protección de datos, como el RGPD. Esto implica no solo almacenar los datos de forma segura, sino también garantizar que la información no se utilice para otros fines. Aquí tienes algunos pasos para asegurar el cumplimiento:

  • Cifrado de datos: Usa cifrado extremo a extremo para todos los datos que pasen por tu IA, tanto en reposo como en tránsito. Esto garantiza que nadie pueda acceder a la información si la IA se ve comprometida.
  • Auditorías regulares: Realiza auditorías de seguridad de forma periódica para garantizar que no haya vulnerabilidades en tu sistema.
  • Consejo clave: Implementa políticas de acceso estricto, donde solo personal autorizado pueda acceder al servidor donde se aloja la IA.

4. Entrenamiento con tus propios datos

Uno de los mayores beneficios de tener una IA privada es que puedes entrenarla con tus propios datos. Asegúrate de que todos los datos con los que entrenas a tu IA cumplan con las normativas de privacidad y estén bien gestionados. El uso de datos propios te permite adaptar la IA a las necesidades específicas de tu negocio sin riesgos externos.

  • Herramienta recomendada: TensorFlow o PyTorch. Son frameworks de código abierto que te permiten entrenar y ajustar modelos de IA de acuerdo con tus necesidades.

5. Implementa medidas de control de acceso

La gestión de accesos es fundamental para mantener segura tu IA privada. Asegúrate de que solo las personas autorizadas puedan interactuar con los datos o los sistemas en los que se ejecuta la IA.

  • Autenticación multifactor (MFA): Asegúrate de implementar MFA para todo el personal que necesite acceder a los sistemas donde está alojada la IA.
  • Control de acceso basado en roles (RBAC): Establece permisos específicos para cada rol en tu equipo, de modo que no todos tengan acceso completo a los datos o los algoritmos de IA.

6. Mantenimiento continuo y actualización

Tener una IA propia no es algo que puedas configurar y luego olvidar. Es necesario realizar un mantenimiento continuo. Las actualizaciones regulares de seguridad y mejoras en el modelo son esenciales para evitar vulnerabilidades y asegurar que la IA siga siendo útil y segura.

  • Actualiza el modelo: A medida que entrenas más la IA con nuevos datos, necesitarás actualizar y reentrenar el modelo para mejorar su precisión y adaptabilidad.
  • Monitorización de amenazas: Implementa sistemas que te alerten sobre posibles vulnerabilidades o ataques.

7. Evita el uso de servicios externos cuando no sean necesarios

Cuantos menos servicios externos utilices, menor será la superficie de ataque. Mantén todo lo que puedas bajo tu control, especialmente en lo que respecta a la infraestructura y el procesamiento de datos. Los servicios externos, aunque cómodos, suelen aumentar el riesgo de filtraciones y ciberataques.

Conclusiones

Bueno, lo que hemos visto aquí es que la inteligencia artificial no va a llegar para salvarte de todo el trabajo. Puede ser una herramienta súper útil, pero solo si la usas de manera inteligente y no esperas que haga todo por ti mientras te quedas esperando resultados perfectos. No, no va de eso.

Si alguien te ha dicho que con IA puedes tener todo resuelto en un par de días, te está vendiendo humo. Implementar IA requiere paciencia y ajustes. No puedes confiar en una IA pública para manejar datos sensibles sin preocuparte por la seguridad. Si tu negocio tiene información delicada, lo más sensato es que crees una IA privada, controlada y adaptada a lo que de verdad necesitas, sin dejar cabos sueltos.

Y no, no todo puede ni debe ser automatizado. La IA es buena para tareas que no requieren creatividad o interpretación emocional. Generar reportes, analizar datos, sugerir correcciones: todo perfecto. Pero cuando se trata de manejar relaciones con clientes, tomar decisiones estratégicas o liderar equipos, lo siento, pero esa parte sigue siendo cosa de humanos.

La IA es útil, pero no es enchufar y olvidarte de ella. Requiere supervisión, ajustes, y actualizaciones constantes. Así que, si estás buscando una solución que te permita desconectar completamente del trabajo, mejor piénsalo dos veces. La inteligencia artificial puede ser una gran aliada, pero tú sigues siendo el responsable de todo lo que hace.

Para que no digas que nunca hago nada por ti…

Le pregunté directamente a ChatGPT por ti sobre si es seguro usarlo para todos los procesos de una empresa, si se puede garantizar que no habrá fuga de datos, cómo mejorar la seguridad y cómo saber si se usan tus datos para entrenar el modelo. Esto es lo que me respondió:

¿Es seguro usar ChatGPT para todos los procesos de una empresa?

«No se recomienda usar ChatGPT para todos los procesos de una empresa, especialmente si se trata de manejar información sensible o crítica. ChatGPT es útil para tareas generales, como generar textos o hacer análisis básicos, pero no es adecuado para procesar información que requiera altos niveles de seguridad o confidencialidad. Para procesos críticos, siempre es mejor optar por soluciones de IA privadas o personalizadas que puedas controlar completamente.»

¿Se puede garantizar la no fuga de datos?

«No, no se puede garantizar completamente la no fuga de datos. Aunque ChatGPT aplica políticas de privacidad y medidas de seguridad, sigue siendo una IA pública que procesa datos a través de servidores externos, lo cual implica ciertos riesgos. Si gestionas información sensible, el riesgo de fugas o filtraciones siempre estará presente, por lo que no es recomendable usar este tipo de IA para datos altamente confidenciales.»

¿Cómo podemos mejorar la seguridad cuando trabajamos con ChatGPT?

Aquí tienes algunas recomendaciones para mejorar la seguridad cuando trabajas con ChatGPT:

  1. No compartas datos sensibles: Nunca envíes información crítica o confidencial. Utiliza la IA solo para tareas generales o que no involucren datos sensibles.
  2. Usa conexiones seguras (HTTPS): Siempre asegúrate de interactuar a través de conexiones seguras para proteger los datos durante la transmisión.
  3. Revisa las políticas de privacidad: Familiarízate con los términos de servicio y las políticas de privacidad de la plataforma para entender cómo se gestionan los datos.
  4. Considera soluciones privadas: Para mayor seguridad, implementa una IA privada que controles desde tus propios servidores, eliminando riesgos asociados con servidores externos.
  5. Limita el uso a tareas no críticas: Aprovecha la IA para automatizar tareas básicas, pero evita delegar procesos críticos.
  6. En la medida de lo posible, usa chats temporales. Estos no almacenan nada.

¿Cómo podemos saber que no usan nuestros datos para entrenarte?

«No hay una garantía absoluta de que tus datos no se usen para mejorar el modelo. En teoría, OpenAI no utiliza datos ingresados por los usuarios para entrenar directamente, pero la realidad es que cualquier interacción puede ser utilizada para ajustar y mejorar los sistemas. La única manera de estar completamente seguro de que tus datos no serán utilizados es optar por una solución de IA privada que se ejecute en tus propios servidores, donde tengas control total sobre la gestión de datos.»

¿Recomiendas el uso de chats temporales?

«Definitivamente, usar chats temporales es una buena práctica para proteger la privacidad de tus datos. Estos chats no almacenan la información a largo plazo, lo que significa que cualquier dato sensible compartido durante la sesión desaparecerá una vez que se cierre el chat, minimizando el riesgo de exposición futura. Para tareas donde se maneje información delicada, los chats temporales son una excelente opción para añadir una capa de seguridad extra.»

ChatGPT deja claro que puede ser útil para muchos procesos empresariales, pero no es la mejor opción para todo, especialmente cuando se trata de información crítica o datos sensibles. Aunque existen medidas de seguridad, el riesgo de fugas o mal uso de los datos siempre está presente, y por eso es recomendable considerar soluciones privadas y controladas. Y sobre los chats temporales, también da el visto bueno: son muy útiles para reducir el riesgo y proteger tus datos en tiempo real.

Así que, ¡ahí lo tienes! Si quieres más control, seguridad y tranquilidad, mejor considera implementar IA privada y no uses ChatGPT para todo, especialmente si se trata de tus datos más importantes.

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