El problema
La operativa de un despacho jurídico se reparte entre correo, Excel para plazos, carpetas de red para documentos, agenda personal para vistas y ERP contable aparte. Cada expediente se toca desde cuatro herramientas distintas y ningún sistema mantiene la foto completa. El resultado son horas administrativas al día por abogado y riesgo de perder plazos procesales críticos.




